Crónicas, entrevistas y retro-reseñas

RIGOBERTA BANDINI EN NOCHES DEL BOTÁNICO: EL CICLO DE LA VIDA, BIEN DE 'MAYONESA' Y LAS TEMIDAS TETAS [CRÓNICA]

Fotografía: Noches del Botánico | Pablo Duque

"El reto del aniversario es muy inspirador", esas fueron las palabras de Julio Martí, Director Artístico de Noches del Botánico, cuando hace un año le pregunté por el 10º aniversario del ciclo... y el momento ha llegado. Julio ha logrado volver a contar con Rubén Blades tal y como quería y con un nombre vinculado con la música de cine como Danny Elfman. Se le escapó Eric Clapton, de acuerdo, y Bob Dylan no repite, pero regresan Van Morrison y Tom Jones. Los clásicos serán clave durante dos meses sobre el escenario del Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense de Madrid, por supuesto. Ahora bien, esta 10ª edición también será inolvidable gracias a otro tipo de artistas más actuales y con diferentes registros. Para empezar, Rigoberta Bandini.   

La artista barcelonesa ha sido la encargada de ofrecer los tres primeros conciertos y colgando el cartel de "todo vendido" —con un aforo de entre 3.500 y 4.000 personas—. El último de ellos se celebró el 6 de junio y entonces llegó la hora del estreno de 'El vídeo no mató a la estrella de la radio', sí, mientras el Papa compartía vigilia en el centro de Madrid y Bad Bunny ofrecía su enésimo show en el Metropolitano... 

Personal y principalmente quien firma esta crónica tenía ganas de comprobar en directo si  Paula Ribó canta más o menos, porque aquí en internet hay quien solo sabe comentar que si "solo enseña las tetas", tal cual, así de vulgar —en líneas generales se trata de un perfil masculino/machirulo, por lo que sea—. Además, quería descubrir hasta qué punto se puede sacar adelante un buen espectáculo a base de dos discos, por muy doble que sea el más reciente Jesucrista Superstar, que lo es.

Fotografía: Noches del Botánico | Pablo Duque

Inicio programado a las 22:00 horas y 'La Rigo' no se hizo de rogar, aunque pareciera querer pasar desapercibida bajo esa sudadera oscura. Junto a ella, Andrea Puig (guitarra), Álex Marqués (bajo), Gloria Maurel (batería), Esteban Navarro (teclados), por cierto, su pareja, y las coristas/bailarinas Yasmina Azlor, Marta Trujillo, Berta Gratacòs y Belén Barenys 'Memé', su prima. Nueve en total ahí arriba y mayoría femenina, todo cuenta. "Madrid, nos gustaría estar más noches, pero de momento vamos a hacer una fiesta de esta", esas fueron las palabras de la cantante y actriz catalana tras agitar al personal con Simpática pero problemática, poco después de comenzar y con vestido, ni rastro de la sudadera.
 
"De esta fiesta no nos vamos, ni de ninguna más" cantaban unas y otros en Fiesta"se me quema el huevo frito, no sé hacer ni un puto huevo frito" instantes después al son de Canciones de amor a ti. Con una gran ovación nos dieron las 22:30 horas y con otra de las canciones más coreadas del sábado: Pamela Anderson. "¿Qué tal, Madrid?, yo estoy feliz de estas tres noches, de que agotarais tan rápido las entradas. Estamos en el mismo barco, es el ciclo de la vida [risas]", seguro que alguien pensó que lo del "ciclo de la vida" iba por su nuevo embarazo —durante el segundo concierto en Noches del Botánico pronunció unas palabras que se interpretaron de aquella manera y en esta misma crónica... en fin, ya lo leerás—, pero la mayor certeza fue que allí apareció Carmen Lancho para interpretar Aprenderás como en Jesucrista Superstar y, además, para sufrir un poquito porque que no quería que se le cantara el cumpleaños feliz...
 
"Tengo ganas de no explicar por qué, yo te quiero querer sin miedo a que puedan volver. Tengo ganas de saltar a tus pies, levantar el parqué, contarle a Dios quién quiero ser", otro de los momentos más especiales de la velada, Yo solo quiero amor, el tema original compuesto para la película Te estoy amando locamente con el que ganó el Goya en 2024 y que entonces dedicó al colectivo LGTBI. "Es importante seguir cantándolo porque se puede volver atrás muy rápido y hay que dejar claro que el amor es lo único que nos salvará. Y quien no lo entienda tiene un problema", sentenció Rigoberta.  
 
Fotografía: Noches del Botánico | Pablo Duque

"Me hace mucha ilusión cantar canciones así en acústico porque no lo he hecho nunca y hacerlo aquí es increíble", a continuación comentó porque la atmósfera del concierto había cambiado sin dejar de sonar muy bien, demostrando que canta. Sí, canta bien, para qué esperar hasta el final para resolver el misterio. "Esta otra está en catalán, pero la vais a entender, la última que he sacado...", y si Cançó de primavera resultó sorprendente, ¿qué escribir sobre Mayonesa? Sí, la misma Mayonesa que a comienzos del siglo XXI sonó tanto en boca de King África, pero en versión acústica por obra y gracia de Bandini y sus "Rigoberters". Subidón literal en el graderío con el personal bailando como si aquello fuese el mismísimo 'sambódromo'. 
 
Un respiro alrededor de las 23:00 horas, justo antes de encarar el tramo final, cuando precisamente las coristas/bailarinas bajaron del escenario para charlar con el público e invitar a algún que otro chupito. Rigoberta bajó algo después para cantar entre sus incondicionales Amore Amore Amore, otra canción de Jesucrista Superstar que difícilmente abandonará sus setlists en adelante. De vuelta sobre el escenario y ya sin sonido acústico, a tope con Perra. "Esta canción no la habéis escuchado nunca y espero que os guste mucho", al parecer el título del tema es Chicle mal enganchado, pero según la letra también podría haber sido Siempre pensaste que yo era un caniche, por qué no. 
 
"Las tetas de embarazada impresionan un poco, es lo que hay", pero no, aún no... antes había que darlo todo con Kaiman y "dejar vuestros espíritus más arriba que el Papa" con Too Many Drugs. Entonces sí, después de un rápido ir y venir, las temidas tetas de Ay mamá por tanto 'incel' desde el Benidorm Fest de 2022 se escucharon y se vieron y, para terminar, Busco un centro de gravedad permanente, posiblemente —según mi más subjetiva opinión— el temazo más redondo de Jesucrista Superstar, que sonó tal cual, incluida toda esa distorsión. Eso sí, sobre el escenario se despidieron bailando Mayonesa —la Mayonesa de los uruguayos Chocolate, que conste—. En fin, sobre el escenario y más allá, porque allí bastante gente siguió bailando hasta que cortaron la música en el recinto principal. Un gran espectáculo con solo dos discos, por cierto. 'La Rigo' es mucha 'Rigo'.
 
Texto: Alberto C. Molina

Fotografías: Noches del Botánico | Pablo Duque 

Fotografía: Noches del Botánico | Pablo Duque

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