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EFECTO MARIPOSA EN MADRID: EN FAMILIA Y EN VOLANDAS [CRÓNICA]

Un año después de celebrar su 25 aniversario en Galileo GalileiEfecto Mariposa regresó a la ciudad de Madrid para presentar en directo 219.000 horas de vuelo, el disco con el que Susana Alva (voz y guitarra) y Frasco Ridgway (bajo) revisan parte de su repertorio. La cita tuvo lugar en La Sala del Mov. Arena el 22 de mayo a partir de las 20:30 horas. Bastante puntuales, primer detalle positivo del viernes, tras un vídeo a modo de introducción, en el escenario aparecieron Julio García (guitarra), Daniel Lozano (teclados), Alberto Pinzón (batería) y, cómo no, Frasco y Susana.

"Muy buenas noches, Madrid. Hay ganas de pasarlo bien, ya lo veo", saludó ella justo después de comenzar cantando Ahora y antes de continuar con No elegimos y Amante. Ya en estos primeros compases quedó claro que cualquier canción sonaría bien porque la acústica del recinto acompañaba a la impecable voz de Susana —sin exagerar, de las mejores voces en directo de este país, parecía un disco— y a una banda muy bien avenida, desde la sección rítmica hasta la guitarra de Julio que, cuando tuvo que destacar, lo hizo a la perfección. A propósito de deslumbrar, mención especial para Daniel y su colorida camisa; si quería destacar entre las vestimentas negras de los compañeros, lo consiguió. Bravo por él también. 
 

"Después de esta traca de inicio, vamos a respirar un poquito... Nuestra familia madrileña, gracias porque nunca falláis. Hace un añito en la sala Galileo con un pequeño adelanto, La última cena, y ahora ya con el disco completo, que vio la luz digitalmente y pronto en físico. Gracias por estos 25 años, gracias de corazón, os queremos mucho", y precisamente volando pasó la primera media hora de concierto, al son de Si tú quisieras y con el público coreando ese "contigo" una y otra vez. 

En Proezas Susana echó mano a la guitarra también y, poco después, uno de los momentazos de los conciertos de Efecto Mariposa, cuando el quinteto bajó del escenario para tocar 10 minutos entre sus seguidores. Aquel intercambio de afecto hizo que, más que caminar, los músicos se movieran en volandas por La Sala, como si no tocaran el suelo: "si pudiera venir a mi lado tan solo un momento, si sólo fuera capaz, de romper el silencio y detenerte en el tiempo". No hubo lleno, pero tampoco fue necesario para crear semejante atmósfera.
 
 
Merecida ovación y, de vuelta en el escenario, otras tres canciones imprescindibles en estos 25 años de la banda malagueña como NuncaMágico y Comienzo. "Dani de Despistaos, un lujazo tenerle hoy aquí", pasadas las 21:30 así presentó Susana al único y más que especial invitado en Madrid, Daniel Marco, para cantar con ella Qué me está pasando, por cierto, al igual que en 219.000 horas de vuelo 
 
"Hoy tocaba nuestro paisano Pablo Alborán ahí arriba, pero vosotros estáis aquí y nuestra alcaldesa de Fuengirola también... gracias a todos por estar aquí, y ya vamos a cantar otra vez", porque tanto El Mundo, su versión de Il Mondo, como Por quererte podrían haber sido un gran broche para semejante espectáculo, pero no. Todavía quedaba tiempo para más, como Ruido, la presentación de la banda al completo, y No me crees, la última, entonces sí, tras dos horas de vuelo... ¿o quizás sería más apropiado escribir "en volandas" de nuevo? En cualquier caso Efecto Mariposa tiene camino por delante para seguir disfrutando de citas tan especiales.
 
Texto y fotografías: Alberto C. Molina  
 

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