Crónicas, entrevistas y retro-reseñas

CARLOS NÚÑEZ EN INVERFEST: ESTRELLAS HERMANADAS Y YONKIS DEL FOLK [CRÓNICA]


Cuando leí aquello de "el Jimi Hendrix de la gaita" en la información sobre el concierto de Carlos Núñez en la presente edición de Inverfest, reconozco que pensé que alguien se había venido muy arriba... Ahora he de confesar que, tras asistir a la celebración del 30 aniversario de su primer disco A Irmandade das Estrelas, quizás ese "alguien" no se vino tan arriba... Al lío, 20:00 horas del 24 de enero en el Teatro Circo Price de Madrid. Muy buena entrada, ni un asiento libre tanto en la pista como en el graderío inferior para volver a recibir a un clásico del recinto y del festival. De hecho, el músico gallego ya celebró aquí mismo sus 25 años de carrera, por ejemplo. 

Expectación más que justificada porque se trataba de recordar un disco fundamental en la música tradicional de este país, un álbum revolucionario en clave celta que marcó un antes y un después. "El día más importante del año ha llegado para nosotros", nada tardó Carlos en saludar, agradecer y presentar a su banda: Pancho Álvarez (guitarra), María Sánchez (violín y voz), Jon Pilatzke (violín), Xurxo Núñez (batería y percusión) e Itxaso Elizagoien (acordeón). "Vamos a celebrar el 30 aniversario de Irmandade das Estrelas. En el año 96 ya estábamos todos pensando en el 2000, creíamos que habría coches voladores en las ciudades... en ese contexto llegó la 'New Age' y abrimos el disco con un tema con esa atmósfera: Amanecer".

Las intervenciones del gaitero y flautista fueron constantes entre tema y tema, pero claro, él se lo podía permitir tras demostrar ser todo un historiador y analista de los sonidos atlánticos con su libro La Hermandad de los celtas. Daba gusto escucharle, como cuando a continuación explicó que se arriesgaron a unir flamenco y música tradicional gallega y Kepa Junkera se encargó de interpretar aquel fandango vasco en el disco, el corte titular. "Se nos ocurrió también explorar las voces de las pandereteiras, que necesitan mucha potencia para cantar porque no contaban con amplificación", y entonces María Sánchez cantó y se ganó una merecidísima ovación; no fue la única que provocó por el mismo motivo...

La anécdota divertida, Carlos recordó entre risas cómo fue nombrado 'Gallego del año' por el Club de Periodistas Gallegos en Madrid y el premio fue una cena en el Hotel Ritz, en otras palabras: "tres horas charlando con Manuel Fraga". Aquello acabó en Cuba, donde "acabamos conociendo a los últimos gaiteros que vivían en La Habana". En el Price llegó la hora de escuchar Nubes del otro lado. "Hicimos dos giras mundiales a mediados de los 90, la música Celta estaba de moda. Quisimos llamar a grandes artistas y hablé con Luz Casal para ofrecerle cantar Negra sombra de Rosalía de Castro", y unos días después de escuchar a Luz cantarla en directo en el Palacio de Deportes, en esta ocasión la encargada de emocionarnos fue María Sánchez.  

Y una ovación más al recordar a Ry Cooder primero y a Paddy Moloney después: "Nos seguía gustando grabar en analógico, todos juntos al mismo tiempo. Invitamos a Ry Cooder a grabar en Madrid (...) Yo giraba con los Chieftains, entonces conocimos a Jon". Mare Britanicum nos deparó otro momento inolvidable con gaiteros entre el público en las gradas y las linternas de los teléfonos iluminando el recinto alrededor de las 21:00. "Ramón Trecet decía que la mejor voz portuguesa era la de Dulce Pontes", y María volvió a cantar aquella obra de Castelao, Leda, un homenaje al fado y a las fadistas. Por cierto, aquellos gaiteros que participaron en el concierto en más de una ocasión pertenecían a la Agrupación Artística Gallega Rosalía de Castro, vinculada al Centro Gallego de Madrid, la banda de gaitas A Píntega Marela de Carabanchel, con Juan Luna al frente de sus "yonkis del folk", y la banda de gaitas A Derradeira de Alcalá de Henares. 

Ya no sabría escribir exactamente cuándo ocurrió, pero alrededor de las 21:30 desde el escenario Carlos enseñaba a bailar la "danza de espadas" o un "chotis de Brasil" al público madrileño, público que acabó literalmente allí arriba con la banda porque algunas personas fueron invitadas a hacerlo. Mientras tanto, todo el mundo en pie hasta el final dando palmas y más palmas, ni en un concierto de Coldplay, literalmente aquello se nos fue de las manos. 

"30 años del primer disco, de alguna manera se fraguó aquí en Madrid, venía dos veces a la semana en tren para estudiar en el conservatorio y aquí estaba mi amigo [y actual mánager] Fernando Conde estudiando también. Firmamos con BMG porque queríamos que esto durara", el concierto llegaba a su fin y había que apurar. "Incluso hicimos la pandemia y ya llevamos 10 años en el Price (...) con toda la humildad, sí volviésemos el año que viene, ¿vendríais? Ya están disponibles las entradas para el año que viene, sábado 23 de enero", y aquella fue la mejor noticia para poner el broche a otro concierto memorable de Carlos Núñez y los suyos en Inverfest. En 2027 más, por supuesto. 

Texto y fotografías: Alberto C. Molina 

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