QUIQUE GONZÁLEZ EN INVERFEST: ENTRE AMIGOS Y SORPRESAS [CRÓNICA]

Recta final de esta duodécima edición de Inverfest, turno de disfrutar de un clásico del ciclo, otro de los nombres propios más esperados en el Teatro Circo Price de Madrid. Dos conciertos consecutivos con todo prácticamente vendido y el primero de ellos, el 6 de febrero. Más que de 'crooner', de 'f*cker' era la música con la que Quique González apareció sobre el escenario provocando la primera ovación del viernes. Lógico y normal, tras más de treinta años de carrera, el músico madrileño puede hacer lo que le salga del mástil de la guitarra. Él ya no necesita la excusa de un nuevo disco como 1973 para llenar semejante recinto. De hecho, entre las gradas, en cierta zona preferente, alguien reconocía no haber escuchado ninguna de las últimas canciones... ni siquiera Terciopelo azul, primer sencillo de 1973 y primer tema que sonó en el Price.
En segundo lugar, La caja de herramientas, y como para que nadie se impacientara más de la cuenta y antes de tiempo esperando los clásicos, nuestro anfitrión saludó y comentó que esa primera parte del concierto estaría dedicada a su nuevo trabajo de estudio. "Sólo me aproximo, pero entiendo la emoción. Se ha quedado el tiempo detenido. Duran un suspiro, pero siento devoción, flashes de paisajes derretidos", y tras Flashes sonó Descosiendo un milagro, la canción "true crime" del bar de Jo; momento de presentar a su amigo y productor de los 091, Raúl Bernal (teclados y sintetizadores), quien le ayudó con una letra que le jugó una mala pasada, aunque sus incondicionales aplaudieron con la misma intensidad.
Por cierto, allí arriba, junto a Quique y Raúl, también estaban Toni Brunet (guitarra), Jacob Reguilón (contrabajo y bajo) y Charly Arancegui (batería). Precisamente la persona "responsable" de la siguiente canción no formaba parte del grupo, Fernando Maquieira, quien se llevó la dedicatoria de Coleccionistas: "el fotógrafo de casi todos mis discos". "Vamos con la primera sorpresa de la noche: tres mujeres, casi familia, los coros de nuestro nuevo disco. Historia de la música de este país", ellas eran María Ovelar, Araceli Lavado y Maisa Hens, las Golden Girls, y se encargaron de los coros en Preguntas sencillas y Cheques falsos, mientras Quique cambiaba guitarra y armónica por piano.
"Estamos dedicando esta canción a Jorge y Robe", y Santos de mi devoción fue recibida con otra ovación como no podía ser de otra manera, porque seguimos teniendo muy presentes a Jorge Martínez y Roberto Iniesta. "Gracias a mi amigo Toni Brunet por sus fantásticas canciones. Tuvimos la suerte de contar con Gorka, pero esta noche va a hacer Toni la parte de Gorka", y así fue como sonó De verdad lo siento, la colaboración de Gorka Urbizu en 1973 y que en el Price acabó con la pista iluminada para que la gente coreara. Desafortunadamente allí había de todo y más de dos pasaron bastante de la primera parte de la velada, llegando tarde, hablando todo el rato... La última de las nuevas fue Oro líquido y contó con la colaboración de la artista argentina Guada, bravo por ella.
"Tiembla como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después y no quisieras. Reina en las ciudades sin nombre, en estaciones desiertas", con el público cantando Miss camiseta mojada comenzó la segunda parte del concierto alrededor de las 21:00 horas. "Hacía tiempo que no tocábamos esta canción, la estamos recuperando en los últimos conciertos", quizás por eso Me agarraste fue tan celebrada. Nadie podrá con nosotros deparó otro momento muy emotivo, cuando Quique dedicó la canción a Natalia, quien había compartido en X que asistiría al concierto en Madrid para tratar de no pasar "las 24 horas del día pensando en el cáncer".
"¡Grande, Quique!" gritó alguien después de Amor en ruta, justo antes de descubrir al siguiente invitado en el escenario, Alberto Alcalá, para aportar su voz y guitarra a Salitre, de nuevo con la pista iluminada y entonces sí, todo el mundo cantando. En los últimos compases del concierto no faltaron Sangre en el marcador y Kamikazes enamorados. Entre medias, las últimas presentaciones de Jacob y Charly: "después de 14 años con Edu Olmedo en la batería, aquí está Carlos, 'El niño bicicleta'". "Muchas gracias, nos vamos", y realmente se fueron tras Vidas cruzadas y se hicieron de rogar mientras el personal seguía coreando.
"Por horario podemos hacer tres canciones más (...) quiero invitar de nuevo a estas mujeres", y las Golden Girls regresaron para hacer Pequeño Rock & Roll más especial si cabe, un clásico que incluyó unos versos de Si te vas de Extremoduro para volver a recordar a Robe. Cuando Charo en directo ha contado con la voz de Nina ha sido increíble, pero en Inverfest se pasó al siguiente nivel contando con la madre de Nina, que no era otra que María Ovelar. Y como semejante recital no se podía finalizar de cualquier manera, sobre las 22:00 Conserjes de noche fue la elegida para poner el broche: "Es una historia que se escribe en las postales con la necesidad de madrugar los lunes".
Texto: Alberto C. Molina
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| Fotografía: www.facebook.com/inverfest |

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