11 de mayo de 2016

MUSE: ROCK & POSTUREO

Foto: Beatriz Núñez (@_beatriznunez)

Al margen de que hayas tenido la oportunidad de asistir a un concierto de estos tres ingleses, ¿a que tú también has oído hablar de cómo se las gastan en directo? «Uno de los mejores shows en clave de Rock que puedes disfrutar actualmente» podría contarte cualquiera.

Comparados una y otra vez con U2, de hecho la puesta en escena elegida para este "Drones World Tour" que hizo escala por duplicado en el antiguo Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid no podría haber recordado más a "The U2 360° Tour". Básicamente porque se trata de su primera gira con un escenario 360º; una plataforma circular situada en el centro del recinto que da vueltas sobre sí misma a una velocidad nada vertiginosa.

Foto: Beatriz Núñez (@_beatriznunez)

En principio algo así parece un extra más para justificar una de las entradas de entre 40 y 60 euros —si mal no recuerdo— que se agotaron para ambas citas. No obstante, he de reconocer que resultó de lo más práctico para ver mejor a Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard. Aunque por si acaso tampoco faltaron las recurrentes pantallas gigantes, tanto sobre el escenario como en forma de seis láminas enormes sobre las pasarelas de los laterales. 

En cuanto al sonido, más de lo mismo: impecable. Con permiso de los cantos gregorianos de su último disco Drones —que tampoco me convencieron en directo— las nuevas canciones Psycho, Reapers, Dead Inside, The Handler o Mercy sonaron de lujo y casi tan rockeras como clásicos de la talla de Supermassive Black Hole, Starlight, Stockholm Syndrome o Knights of Cydonia. 

Foto: Beatriz Núñez (@_beatriznunez)

Y hasta aquí mi "crónica" del concierto o directamente "no crónica" porque para verdaderas crónicas ya tienes otras webs. Eso sí, por ser quien eres también te recomiendo echar un vistazo a Somos Malasaña. Allí leí que la banda no sólo aprovechó su regreso a la capital para presenciar el Real Madrid - Manchester City en el Bernabéu, sino que además celebró el éxito de su primera actuación en un local del barrio de Malasaña por el que se dejan caer frecuentemente músicos como Eva Amaral y Xoel Deluxe es uno de los socios del negocio. Perdón, ¿alguien ha dicho "postureo"?


Ahora bien, si el suyo es un postureo incluso comedido tratándose de unos individuos que por cada álbum y gira facturan millones... ¿cómo calificar el de los asistentes a un concierto de semejantes características? De acuerdo, la mayoría es gente de bien que quiere pasar un buen rato, pero entre miles de personas unos cuantos muchos anormales te vas a encontrar siempre. Tal cual, aquí no hay eufemismos que valgan: anormales.

Foto: Beatriz Núñez (@_beatriznunez)

Si hay estrecheces, hay estrecheces, pero teniendo unos cuantos metros cuadrados libres como teníamos mi pareja —y fotógrafa— y yo a nuestro alrededor, ¿qué explicación tiene que llegues desde la barra y te plantes justo delante? ¿No te apañas sin tu TomTom o qué? ¿Y esos dos que han empezado su particular ritual de cortejo en la lejanía para acabar comiéndose la boca también justo delante? ¿Y los del "selfie" que se empeñan en que también salgamos nosotros?

Anormales todos que no reconocerían el respeto ni aunque lo llevaran escrito en la camiseta y que no están allí por la banda de turno, sino para hacer todas las fotos y vídeos que puedan y martirizar a sus seguidores, amigos y familiares en redes sociales con sus hazañas. «¡Yo estoy aquí y tú no! ¡Viva el postureo!». ¿Hasta qué punto compensa gastarte semejante pasta por algo así aunque te sobre? ¿Por qué no hacerlo directamente en el local de tu barrio con alguna banda que realmente necesite semejante publicidad gratuita y el dinero de la entrada o del mini de cerveza? Ve dándole todas las vueltas que necesites.

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