30 de junio de 2014

POSTUREO 2.0

—Ella: Disculpa, ¿has pedido un café americano? 

—Él: Pues sí, ya ves. 

—Ella: Es que a mí también me gusta y me ha llamado la atención.

—Él: La verdad es que no deja de ser llamativo, siendo de donde somos...


Semejante conversación tiene mérito —por sesuda, claroy con mi chica mirando, desde una mesa ahí mismo, mérito añadido. Pero lo mejor de todo era que nunca antes había probado el café americano. Me dio por ahí, sin más. Los hombres somos simples por naturaleza y en ocasiones más de la cuenta, la ciencia ya lo demostró. De hecho, según recogía la bandeja y regresaba a nuestra mesa desde la barra, pensaba "¿y ahora cuál es el café de Bea y cuál el mío?". 

Podría habérselo confesado a aquella desconocida y no. Dije lo que ya has leído, sonreí y me despedí. ¿Por qué? No deja de ser otro acto reflejo y unisex en este caso, ojo. ¿No crees que el ser humano se caracteriza también por su tendencia a querer aparentar? Y quizás "aparentar" no sea la palabra correcta. Genética y algo de inseguridad, desde tiempos inmemoriales hombre y mujer han tratado de ser aceptados y admirados por su entorno. Desde la infancia, cuidado con la adolescencia. Ejemplos para aburrir y de todo tipo. Tú tendrás los tuyos, esto del café es bastante básico y absurdo también ahora que lo pienso. 

Entonces, con lo que nos gusta cuidar las apariencias por lo general, en mayor o menor medida, aparecen las redes sociales. ¡Aleluya! Años atrás también había fotos presumiendo de comida. ¿Recuerdas la de la paella en la playa, en el chiringuito a pie de playa, para fardar en la siguiente reunión familiar? Ahora, en cuestión de segundos, está disponible en internet para que cientos de amigos virtuales puedan ver al instante cuándo, dónde, cómo, por qué y con quién nos comemos la paella. ¡Aleluya! Así que coges carrerilla e igualmente compartes la foto del postre, tú lamiendo el plato, haciendo la digestión en el sofá con el gato, también con la gata, selfie después de acicalarte para volver a salir, de fiesta en el cumpleaños de un colega, al día siguiente en el cumpleaños de tu abuela, selfie con tu abuela, etc. Y si vas al concierto de los Stones, por favor, recuerda compartir... la foto de las entradas!


Y en estas que en la Universidad de California —como la sidra, famosa en el mundo entero— a alguien le da por estudiar esta vida virtual y descubre que tiene más de "lela" que de "paralela". Muy falsa,  mucho "postureo" o "posturismo", términos que si aún no están en el diccionario, a este paso no tardarán demasiado. ¡Aleluya! Y ante tamaña farsa 2.0, además este estudio señala que hay quien acaba sintiéndose un infeliz de la vida —literal por no ser capaz de compartir otra foto en pareja, ambos con sonrisa blanqueada, de vacaciones en algún lugar paradisíaco... y el último concierto de los Rolling Stones en Madrid? 

Tal y como apunté en facebook, precisamente junto a una de estas fotografías, sin ser mi mejor concierto terrible la acústica en ese lateral del tercer anfiteatro sin duda fue EL CONCIERTO. Me quedo con la ovación unánime e interminable que se llevó la banda hasta que desapareció, en el interior de esos vehículos tras el escenario, y sobre todo con la que se llevó MICK JAGGER en particular. Después de una exhibición en toda regla de dos horas, dio la sensación de que sintió tanto la despedida como el público y ahí aguantó hasta el final, el último en pie ante el Santiago Bernabéu.

Un estadio repleto de incondicionales stonianos y otros tantos posturistas, a partes iguales. Posturistas, faltaría más. Personas ávidas de ese puñado de instantáneas que, al margen de cualquier otro detalle, demuestre a amigos y familiares, propios y extraños, virtuales o no... yo estuve allí! ¡Su último concierto en España hasta que no se demuestre lo contrario! ¿Mensaje captado? ¡Comparte!

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