12 de enero de 2014

LED ZEPPELIN: KASHMIR

Faroo Khan / EFE
Existe un bello lugar rodeado de montañas y de lagos al norte de la India que, además, linda con Afganistán, Pakistán y China. El historiador Henry Kamen se refirió a éste como país en un artículo publicado en el diario El Mundo hace unos años, aunque en la actualidad tal soberanía no está tan clara y más bien habría que hablar de una serie de territorios controlados por alguno de los estados citados. En conjunto reciben el nombre de Cachemira —”Kashmir” en inglés—, una región que desde 1947, año en que los británicos abandonaron la colonia asiática, no ha hecho sino padecer los estragos de multitud de enfrentamientos armados. 

Su caso es comparable con el de Palestina, pero desafortunadamente no recibe el mismo trato mediático y es desconocido para demasiada gente —salvo si se les pregunta por el origen de sus alfombras—. Y si quien firma estas líneas lo recuerda de cuando en cuando, no se debe a los periódicos, ni siquiera a la televisión, sino a cierta canción de una de las bandas más prestigiosas que ha dado y dará Gran Bretaña, Led Zeppelin.

Nos referimos a Kashmir, el tema publicado en 1975 como parte del álbum Physical Graffiti. Robert Plant, vocalista del grupo, lo escribió  a raíz de “su expericiencia marroquí”, tal y como aclara Benjamín A. Estacio en  el libro Monsters of Rock. De manera que nos encontramos en él con la influencia de la cultura africana,  pese a  la introducción dedicada a aquel rincón de Asia por mi parte. Quizás habría sido más lógico que el telón de fondo de la canción hubiera sido oriental, pero la historia  no la inventamos ni tú ni yo.


Y prosiguiendo con la historia de Kashmir, lo cierto es que la acogida dispensada por la audiencia no fue excesivamente calurosa. Plant siempre se caracterizó por unas letras espiriturales y místicas, habitualmente con reminiscencias mitológicas,  pero la de nuestra protagonista fue más allá hasta convertirse en una de las composiciones más originales de la banda. 

Personalmente la comparo con Stairway to Heaven, y no precisamente por la dilatada duración de ambas. Para que me entiendas,  ante los oídos del gran público ésta sería la gemela buena y guapa —con permiso de su oculto y supuesto mensaje satánico—, mientras que la otra sería la fea y mala: “La incomprendida”. No obstante, si prestamos atención descubriremos que su estructura, sus riffs… es mucho lo que guardan en común, incluido ese singular aura de misterio.

Pero la crítica no ha opinado igual y no ha dudado en situarla entre las mejores del Rock ‘n’ Roll de todos los tiempos —ránquines de Rolling Stone, VH1, Q o Classic Rock entre otros—. ¿Quién tiene razón entonces?, ¿en qué quedamos? Antes de que salgás de dudas tú mism@, si es que no lo has hecho ya, un último apunte. Innumerables han sido las versiones de esta canción de Led Zeppelin desde su lanzamiento a mediados de los 70: Orquesta Filarmónica de Londres, Jeff Buckley, Paul Di’Anno (quien fuera vocalista de Iron Maiden), Slash, etc. Y tal vez la mejor de ellas sea la que los propios Robert Plant y Jimmy Page incluyeron en su disco conjunto grabado en directo No Quarter (1994), con los rasgos y sonidos de Marruecos más acentuados si cabe. Un verdadero lujo.

 
Oh let the sun beat down upon my face
With stars to fill my dream.
I am a traveler of both time and space
To be where I have been.
To sit with elders of a gentle race
This world has seldom seen.
They talk of days for which they sit and wait
When all will be revealed.
Talk an’ song from tongues of lilting grace
Whose sounds caress my ear.
But not a word I heard could I relate
The story was quite clear.
Whoa-ohh-oh
Whoa-ohhh-oh-oh
Ooooh
Oh baby, I’ve been flyin’
Nooo-yeah
Oh mama there
Ain’t no denyin’
Oh!
Ooooh-yes
I’ve been flyin’
Ma-ma-ma
Ain’t no denyin’
No denyin’-uh
Oh!
All I see turns to brown
As the sun burns the ground.
And my eyes fill with sand
As I scan this wasted land.
Tryin’ to find
Tryin’ to find
Where I’ve been.
Oh pilot of the storm who leaves no trace
Like thoughts inside a dream
Who hid the path that led me to that place
Of yellow desert screen.
My shangri-la beneath the summer moon
I will return again.
Sure as the dust that floats high in June
When movin’ through Kashmir.
Oh father of the four winds, fill my sails
‘Cross the sea of years
With no provision but an open face
Along the straits of fear.
Whoa-oh ah-oh
Whoa-ohhh oh
Ohhh
Whoa!
When I’m on,
When I’m on my way yeah!
When I see,
When I see the way
You stayyyyy-yeah!
Ooh-ooh yeah-yeah
Ooh-ooh yeah-yeah
When I’m downnn-yeah
Ooh-ooh yeah-yeah
Ooh-ooh yeah-yeah
When I’m down, so down
Ooh my baby
Oooh my baby let me take you there
Oh-oh
Come on, come on
Oh!
Let me take you there
Let me take you there
Ooh yeah-yeah
Ooh yeah-yeah…

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