29 de enero de 2014

BEADY EYE: DIFFERENT GEAR, STILL SPEEDING

 

Estas cosas tienen más mérito de lo que parece, pues siempre te acompaña la sensación de jugártela hagas lo que  hagas. Si salen bien, no se les da mayor importancia. «Qué menos, era de esperar», exclamarán algun@s. ¿Y si sale mal? Entonces es mejor ponerse a cubierto para no acabar como en Puerto Hurraco.  La crítica  —y no me refiero a esa vecina que te mira de medio lado cuando coincidís en el ascensor— se abalanzará sobre ti con el cuchillo entre los dientes. No habrá piedad… Ventajas y desventajas, en cualquier caso, de partir de las cenizas  de una banda como Oasis.

Tras la enésima discusión entre los hermanos Gallagher, se marchó Noel, el mayor, el  de la guitarra, el autor de la mayoría de las letras. Resistió Liam, el pequeño, el de la pandereta, la voz cantante y decició emprender este nuevo proyecto, de nombre Beady Eye, junto a sus compañeros Gem Archer, otro guitarrista, Andy Bell, lo mismo, y el batería Chris Sharrock. 

En fin, la historia para no dormir que no creo que quieras volver a leer punto por punto. Acostumbrado a tener cerca a Noel, para bien y para mal,  Liam se enfrentó a varios retos. ¿Sería capaz de asumir al 100% el liderato de una banda comparada desde el minuto uno con Oasis?  ¿Cómo se las apañaría para que las composiciones de ésta no se resintieran? ¿Apostar o no por lo mismo, pero llamado de otra manera?


La respuesta, o mejor dicho, las respuestas se encuentran en Different Gear, Still Speeding, el primer álbum de Beady Eye publicado a comienzos de 2011. Un disco cuya canción inicial, Four Letter Word, hace que nos acordemos del Dig Out Your Soul de Oasis (2008) con ese experimentalismo, ese toque casi psicodélico. ¿Estamos entonces ante una prolongación de aquéllo? No, aunque ambos trabajos compartan el Rock alternativo como patrón, Liam apuesta por una mayor variedad de sonidos. Millionaire, la siguiente del listado, es una buena prueba de ello; dotada de una frescura a la que Noel parecía haber renunciado en los últimos tiempos.

Y es que la rutina pudo ser la gran amenaza de la banda hasta la marcha del hermano mayor. ¿Quién sabe si estaríamos hablando en otras circunstancias de un temazo como  The Roller? Britpop del pasado más glorioso de los Gallagher. No hay duda, pero como he señalado que este Different Gear, Still Speeding no es una prolongación, sino que va más allá, nos topamos con sonidos tan sesenteros como Beatles and Stones, al más puro estilo The Who, teclados vertiginosos en Bring the Light, la grandeza de Kill for a Dream (tan Beatle, ¿soy el único al que le recuerda a Hey Jude?) o la calidez de The Beat Goes On.

Se la jugó Liam. Sabía que hiciera lo que hiciera no pondría de acuerdo a todo el mundo, pero con este primer disco de Beady Eye demostró, primero, que tampoco era su intención, y segundo, que la jugada le salió bien. Como comprobamos en cada canción, hizo lo que quiso con permiso de Archer y Bell —coautores de los temas—. Tal es así que, a medida que pasan los minutos y las 13 pistas de Different Gear, Still Speeding, dejamos poco a poco de comparar pasado y presente. ¿Será definitivamente el futuro del pequeño de los Gallagher? Sólo el tiempo lo dirá.

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