3 de diciembre de 2012

#200RRR

Dos cámaras retrataron el final, sólo yo miraba a la que tenía justo delante

Tres horas dormí. Ni cinco ni dos, tres. Tampoco sé si hubiera sido capaz de dormir más —o menos, claro—, pues aparte de verme en la obligación casi moral de organizar toda la música que sonaría, sintonías, saludos, las imágenes que se proyectarían en el pantallón, es decir, dejar listo todo con nocturnidad y alevosía, esos nervios de las grandes ocasiones son muy suyos por no escribir puñeteros directamente. 
 
El caso es que después de aquella siesta, para que te hagas una idea, serían las 11:00 horas del 28 de noviembre cuando salí del sobre como pude, me preparé como pude también, camisa negra, algo de gomina, lo justo, desayuno frugal y último vistazo al correo electrónico. ¡Y sorpresa! Nuestra querida reportera @Chris_BlackWolf acababa de enviarme su reportaje, con todo el tiempo que tanto ella como @IsaJumanji habían tenido para prepararlo... Imagínate cómo iría —entre sueño y nervios— que ni siquiera se lo dije, así que si lee esto en algún momento de su vida, ya sabe, se libró de un buen tirón de orejas por tres horas...

Yo que pensaba que lo tenía todo listo y me tocó descargar el reportaje, cambiar el formato del archivo por si acaso, guardarlo, hacer copia de seguridad por si acaso también... vamos, que hasta las 13:00 no aparecí por la famosa Sala Naranja —de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid— cuando había quedado con Paco en que lo haría sobre las 12:00 para echarle un cable con los cables, valga la rebuznancia. Sueño, nervios y prisas, ¡menuda combinación! ¿Me lo vas a contar todo? No, descuida, omitamos la hora de la comida. También fue bastante frugal y después de todo, lo que se cuenta delante de un sándwich mixto y un plato de patatas fritas, ahí se queda, como en Las Vegas. 


El programa 200 de RADIO ROCK 'N' ROLL arrancó puntual a las 16:30, pero desde las 16:00 ya estaba sentado delante del portátil y de todas esas butacas y focos. ¿Miedo escénico? En absoluto, en Coslada no tenemos de eso; lo recalificaría y vendería algún concejal. Miedo me daba el hecho de no saber en qué momento sonaría cada cosa —lógicamente excepto la sintonía inicial, las entrevistas y acústicos y el Torrente que me grabó el artista de @AIGMegadeth—, porque si bien tenía a punto cada sección, no había guión o escaleta por ninguna parte. Si improviso todos los miércoles, ¿por qué aquel sería diferente? Dentro de lo especial de un evento que cuenta con la actuación en directo de una banda como Sôber —sin desmerecer ni a Romeo ni a Rocket—, quería que el programa fuera o fuese lo más normal posible.




De manera que, con permiso de @imysteriously —quien desde la cabina se encargó de la parte técnica desde el principio y a pesar de su dolor de muelas—, decidí pinchar todo desde mi portátil y así estructurar el programa sobre la marcha y no marear a nadie. Más adelante me arrepentiría de mi ocurrencia, ya lo leerás... Sonó nuestro particular Torrente la gente que se acercó hasta la Sala Naranja a esa hora no entendería nada, tal vez tú tampoco escuchándolo ahora en casa, pero a mí me hizo mucha gracia, el Psycho Circus de Kiss y a la aventura. ¡A por el trending topic con el dichoso hashtag #200RRR!

Alzando la mano ante la atenta mirada de Felipe Couselo
Al margen de que olvidé dar el estoniano título de It's Only Rock'n'Roll (But I Like It), la primerísima canción que sonó en RADIO ROCK 'N' ROLL allá por 2007 —por cierto, gracias a quien desde allí mismo lo twitteó sin tenérmelo en cuenta, primeros minutos sin incidentes hasta que llegó el turno del primer invitado: Felipe Couselo de @CaraB_esRadio. Nadie se enteró, pero mientras hablábamos en la mesa antes del (Don't Fear) The Reaper de Blue Oyster Cult, se nos acercó una mujer. No recuerdo cómo era ella, sólo sé que entre las manos llevaba un libro de los Beatles y... en fin, me lo guardo para las memorias, a ver si dentro de 30 años alguien está dispuesto a pagar para descubrirlo. La otra anécdota de esa sección en la que recordamos Slowhand el mítico disco de Eric Clapton fue que sólo en ese momento se dio la hora del directo.

Pero si eso resultó desconcertante, lo que sucedió justo después de despedir a los chicos de Rocket fue crítico. Hora y pico después de arrancar la emisión pinché el Bang Your Head (Metal Health) de Quiet Riot para cabalgar otro poco a lo Mariskal Romero y se apagó el portátil. A tomar por ahí mismo la música y todo. Siniestro total, así que lo único que se me ocurrió fue explicar lo sucedido a todo el mundo y darnos unos minutos de descanso para poder meter el audio desde el ordenador de la cabina y reanudar la grabación. Se reanudó, recibí en la mesa a @CristinaArmunia tras mucho tiempo sin vernos, no mentimos, me hizo mucha ilusión que aceptara mi invitación y se pasara por allí para echarme un cable con la entrevista a Romeo. Las cosas como son, será que a los Rocket les había escuchado más, pero opino que Romeo protagonizaron la gran —y gratasorpresa con un muy buen acústico. 

Carlos Escobedo, ¡crack total y absoluto!
Claro que como el acústico de Sôber... qué bien sonaron esas guitarras, qué manera de cantar Carlos Escobedo... y qué complicado se puso el tema porque, aunque en teoría la Facultad reservó un par de plazas de aparcamiento para ellos, no fueron capaces de encontrarlas. Después salió todo bien pese al calor que tenía Jorge Escobedo —no es que le faltara razón para quejarse, pero tampoco pensó que el menda llevaba bajo esos mismos focos tres horas y pico— y las ganas locas que tenía de tocar —sí, es posible que le oigas exclamar algo así como "queremos tocar" pese a no tener el micro abierto. De hecho tocaron tres canciones, una más de la cuenta y cumplieron con su público por enésima vez, siempre agradecidos, incluso firmaron discos y se fotografiaron con quien se lo pidió después. Y cómo no, muy buenas las preguntas de @ndBei durante esta última y estelar entrevista. ¡A eso se le llama salir de casa —o del trabajo en este caso con los deberes hechos! 

En fin, mientras abandonaban la sala los Sôber y buena parte del público tal vez lo que menos me gustó fue esa Fuga de Alcatraz; ¿después de regalarte semejante programa en directo no eres capaz de aguantar el calor con el culo pegado a la butaca 60 segundos más?— hice sonar el Fox On The Run de Sweet, aquella canción que elegí como primera sintonía en RADIO ROCK 'N' ROLL para dar por concluido el programa 200 poco más de 200 minutos después junto con todo mi equipo, incluidos @Orenrobac —ayudando también desde el mediodía— e Irene Camps —echó otra mano en la técnica siempre que pudo, no es familia de Francisco y tampoco tengo su Twitter—. Gracias a ell@s, gracias a los demás invitados y a Miguel Ángel Ortiz Sobrino, director de Inforadio, a la propia UCM, a mariskalrock.com y a La Heavy, gracias al público que asistió, menos gracias al público que se levantó y se fue detrás de Sôber y muchas gracias a ti por leerme hasta aquí.  

¿Y después qué? Los Escobedo terminaron de fiesta con Coti y yo en el Palacio de Deportes con Juan Destroyer viendo y escuchando a The Black Keys en directo, pero esas ya son otras historias para no dormir...

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