10 de septiembre de 2012

SARNA CON GUSTO

No hay nada como madrugar un domingo para rematar una semana tan larga, ¿verdad? ¿Para qué aguantar en la cama hasta las dos de la tarde? Y es que, del mismo modo que a veces no cuesta tantísimo abrir un ojo, después el otro, desperezarse y salir del sobre, en otras ocasiones se sufre más de lo normal. Mañanas en  las que, entre unas cosas y otras, el valor de la gravedad es muy superior a 9,81m/s2 (acabo de consultarlo en la Wikipedia, por supuesto, de mis años en el instituto sólo recuerdo los recreos). Ahora lo suyo sería que leyeras "pues va a ser que no me despegué de la cama hasta la hora de la comida", pero no. Como ya habrás adivinado, el despertador sonó bastante antes. 

De manera que si la noche anterior me fui a la cama pensando en hacer un #CristianoRonaldo y dejar a cuadros al personal tal y como twitteé (por cierto, @albertocmolina), me levanté exactamente igual. ¿Qué?, ¿a ti también te lo tengo que explicar? No, repasa la prensa deportiva de la última semana y ata los cabos que tengas que atar, porque si a @DNebrera no se lo conté (no, a este no es necesario que le sigas), a ti tampoco, que después se pone celoso y nos la lía. 

El caso es que, pese a las pocas ganas que tenía de hacer algo de provecho con mi vida, le cambié el agua al canario, me lavé la cara, comprobé delante del espejo que todo estaba en su sitio, desayuné lo primero que encontré, sin exquisiteces, y salí por la puerta (pues viviendo en un cuarto piso acabas descartando la idea de salir por otro lado) rumbo a la boca de metro del barrio. Golfo, ¿con quién habías quedado? No es lo que estás pensando, aunque la verdad es que con alguien sí me encontré: algún centenar de personas que marcharon desde allí hasta la Plaza Mayor de Coslada, para  protestar así, con un calor de aúpa, contra la reincorporación de Ginés "El sheriff" Jiménez a su puesto de oficial de la policía municipal (te recuerdo que fue arrestado en 2008 e imputado como presunto cabecilla de una red de extorsión a prostitutas y comerciantes integrada por agentes del cuerpo) según ha decidido la in-Justicia.

Al margen del baile de números típico de una manifestación, con los organizadores pasándose (en esta ocasión la Agrupación Republicana de Coslada [ARCO] hablaba de un millar de personas) y los otros que no llegan (leo en la web de El País que el propio Ginés dejó esa participación en 350 vecinos), el asunto tiene guasa. En primer lugar porque "El sheriff" podría recuperar su puesto en un municipio donde viven testigos protegidos. En segundo lugar porque ahora es él quien ha demandado a un Concejal de ARCO por «acoso, amenazas, injurias, insultos, coacciones y persecución» y demandará al Ayuntamiento por «desobediencia a la autoridad judicial, incumplimiento de auto y prevaricación». Y en tercer lugar porque entre los manifestantes reconocí al ex alcalde Ángel Viveros, durante cuyo mandato Ginés también hizo de las suyas...

Así que ahí me tenías gritando "¡Ginés, cabrón, trabaja de peón!”, “¡no queremos ratas de alcantarilla!" (la persona que redactó la noticia para la web de El País escuchaba "no queremos nada de la Alcantarilla", pero al menos yo gritaba eso otro) o “¡Ginés, corrupto, fuera de Coslada!". ¿Cómo iba a quedarme en la cama? Por muy difícil que te lo quiera poner el karma, por poco que te apetezca despertar y abrir los ojos, la realidad es la que es y apartar la vista no es ninguna solución. Si no estás conforme con algo, hazte oír. Y que no cunda el pánico, no pienso volver a marcarme otro soliloquio sobre la actidud, pero si quieres algo, recuerda que en primer lugar depende de ti. Actitud, por favor, como la de los 42 medallistas españoles en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y en general todos los atletas que han participado en ellos, medallistas o no medallistas, sean del país que sean. ¡Más actitud! Déjate de cuentos y haz todo cuanto esté en tu mano para que nadie te pueda reprochar nunca nada y principalmente tú mism@. 

Ya sea para impedir que un jefe de policía vuelva a atemorizar a tantas personas o para defender tu sueldo a final de mes, que te oigan. Si prefieres ver pasar la manifestación desde el balcón, marchen 1000, 500, 350 o 20, deberían respetarte igualmente. Si lo tuyo es dejarte llevar y esperar (por ejemplo) a que otro u otra dé el primer paso por ti, tampoco tendrían que molestarte. Pero si llega el momento en que las cosas no sean como te gustaría que fueran, aguanta, aguanta porque dicen que sarna con gusto...




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