11 de junio de 2012

EN BLANCO Y NEGRO

Se supone que esto tendría que ser un resumen de lo oído durante el fin de semana, es decir, lo más socorrido un domingo a estas horas, pero cómo quieres que resuma nada si me pasa como a Carlos Tarque en aquel single, que todavía "oigo música en todas partes". A lo que voy, las tantas de la madrugada, Iker Jiménez y sus misterios en la caja tonta, todas las ventanas abiertas porque al este de Madrid las noches de junio son más calurosas si cabe... y cualquiera pega ojo con esa música de verbena que se escucha aquí en casa mejor que en el recinto ferial. Así es, aunque no lo había dicho, Coslada está en fiestas. En concreto celebramos las patronales en honor a la Virgen del Amor Hermoso, que a mí ya ves tú, la religión es lo de menos teniendo el síndrome de John Lennon (ya sabes, sólo creo en mí), pero ahí queda el dato para quien no lo conociera. 

El caso es que el resumen de este inacabado fin de semana de fiestas en Coslada, con permiso de cierta boda en Leganés de la que quizás escriba en otra ocasión (cuando desclasifiquen los correspondientes archivos), es el concierto de Fangoria del viernes por el que pagamos 3 euros gracias a la "subvención" del Ayuntamiento (aunque durante los últimos años los conciertos habían sido gratuitos, sin dicha "subvención" este habría costado más de 20 euros al igual que el que tuvo lugar un día después en el mismo campo de fútbol de La Vía) y lo que le salió de ahí pinchar al DJ de turno en la carpa de la cervecería Shannon donde, por cierto, año tras año terminamos la juerga a eso de las 06:00 horas pese a no llevarnos comisión alguna, otro misterio... 

Nos lo pasamos bien en el concierto de Alaska y Nacho Canut (y Susana Reche, apuntará algún presente), para qué negarlo, pero con tu permiso me quedo con algo de lo que sonó en nuestra carpa no esa madrugada, sino la siguiente. Nos motivamos con The Final Countdown de los suecos Europe (o The Final Condon como también se le conoce por ahí, que hay gente pa'tó), brincamos con Puto de Molotov, alzamos los puños al son de El Vals del Obrero de Ska-P, pero cuando lo dimos definitivamente todo (en plan Mediaset España con la Eurocopa) fue tras reconocer los primeros acordes de Entre dos tierras de Héroes del Silencio. No sé qué pasa con esta canción, pero sinceramente creo que encierra un misterio que Iker tendría que estudiar en alguno de sus programas. Y es que se trata de un tema que, pese a gustar siempre, cuando lo has escuchado tantas veces puede llegar a cansar si cae otra más porque sí, sin excusa (claro, qué cosas tengo, como si para escuchar un temazo así fuese necesario buscar una excusa), salvo que esto suceda a ciertas horas de la noche, de fiesta y rodeado de amigos, que entonces lo disfrutas y cantas como si fuera la primera vez.

Del capítulo musical de las fiestas 2012 en Coslada sólo falta la tarde-noche de las bandas de Rock locales también en La Vía, pero como eso es el lunes, el fin de semana sí está cerrado. Y tú te preguntarás ahora, ¿por qué ese título del post y no Entre dos tierras por ejemplo? La verdad es que de primeras da la sensación de que antes o después acabas leyendo algo sobre el clásico de Barricada de su disco del 91 Por instinto, casi seguro, pero ya estás viendo que no es así exactamente. Sucede que anoche alguien me contó algo muy gracioso relacionado con el blanco y el negro y no sé, a mí también me salió de ahí utilizarlo para titular el post. En el próximo, más y mejor, pero ya que estamos, cualquiera se resiste a cerrar de esta manera...


1 comentario:

  1. Eh eh eyyy para sobreviviiir, eh eh eeeyyy para poder seguir...oigo música en todas partes...(8)

    ResponderEliminar