14 de mayo de 2012

¿CONOCES A MICHI PANERO?

No te preocupes, que no cunda el pánico, hace tres o cuatro años yo estaba igual. ¿Quién #@*&$! será Joe Black? ¿Joe Black?, perdón, en qué estaría pensando... ¿Quién #@*&$! será  Michi Panero? Tampoco te molestes en ponerte a buscarlo por ahí porque te lo explico yo y así aprovecho para actualizar esto (pese a que anuncié en Twitter que sería otro post). "Hoy no he tenido un día especialmente bueno", el titular es este. Aunque el debut como DJ anoche fue más bien positivo (ya te contaré), dormí más que sumando el resto de la semana (sin exagerar) y pude entrenar en concidiciones de cara a los 10 km del próximo domingo, por unas cosas y por otras he acabado algo moscatell. Y es que como decía el gran Andrés Montes, "no es sólo una denominacion vinícola, sino un estado de ánimo". 

Partiendo de la base de que cualquier domingo es gris por naturaleza y lo mejor es no esperar ni mucho ni poco, si además descubres que Nacho Vegas (en la fotografía) está tocando gratis mientras tú sigues en casa, en la otra punta de Madrid, con el moscatell encima, ya tienes la guinda del pastel. ¡Para qué más! Sin embargo, primero me alegré. Y lo hice porque, gracias a un tweet, me enteré de que su concierto estaba siendo retransmitido en directo a través de Radio 3 (calma, aún no ha llegado el momento de escribir acerca del expediente 180 grados). Un minuto más tarde, cuando investigué por ahí y descubrí que el concierto (por cierto, parte del festival Universimad 2012) era gratuito, me apeteció peligrosamente abrir la ventana y sacar la cabeza para gritarle algo al edificio de enfrente. Finalmente volví a alegrarme, después de todo podría escucharlo.

Ya habrás deducido que el cantautor gijonés es uno de mis imprescindibles a nivel nacional. Lo suyo no es el Rock, de hecho nunca he sabido ni me he atrevido a colgarle ninguna etiqueta salvo la de "en peligro de extinción". Un artista con todas sus virtudes y defectos, de los que escasean. Sucede que había dejado pasar demasiado tiempo sin escucharle y al reencontrarme con él al otro lado de la radio, me reencontré con mucho más.



Recuerdo aquella época tres o cuatro años atrás, como te comentaba, cuando tras la primera herida de guerra en el corazón (casi nada, toma pastelada) las cosas habían vuelto a la normalidad, las preocupaciones brillaban por su ausencia y entre clase y clase siempre sonaba la misma canción de Nacho Vegas. Los culpables, unos compañeros de Facultad que por aquel entonces también eran amigos. No recuerdo quién empezó, pero al final acabamos todos aprendiéndonos la letra sin rechistar. Es más, tanto nos enganchamos que hasta que no acabamos en uno de sus conciertos no paramos: 4 de junio de 2009, Teatro Circo Price de Madrid. El telonero fue un joven de Tasmania (sí, qué gracioso, como el Demonio) llamado Aaron Thomas, Manifiesto desastre (2008) el disco que presentó el asturiano y El Sonido de California el lugar donde publiqué la crónica (no te la pierdas, pieza de museo).

Tal y como escribí en aquella crónica (no me voy a hacer el interesante, acabo de leerla otra vez), me presenté en el Price únicamente con ese tema en el MP3. Al día siguiente estaba escuchando en la habitación su discografía entera. Entre tú y yo, auténticos maratones en los que siempre ganaba la misma canción. En serio, como para pedir cita en el ambulatorio. Pero la fiebre pasó igual que llegó, los amigos dejaron de serlo, desaparecieron de mi vida y me olvidé de Nacho Vegas. Perdí su rastro hasta que en 2011 vio la luz su nuevo disco La zona sucia, acerca del que creo haber escrito algo no sé dónde. Y volví a olvidarme de él hasta hace un rato, cuando me topé con ese tweet sin comerlo ni beberlo (de hecho con tanto escribir estoy sin cenar, no es ningún chiste). Entonces, como ocurriera durante aquel concierto en 2009, entre los bises sonó la canción: El hombre que casi conoció a Michi Panero.

La letra me salió sola; había estado esperando su momento durante todo este tiempo. Letra que versa sobre las hostias que nos da la vida y en particular las que encajó un intelectual que nació en Madrid en 1951. Hijo de poeta y criado en el seno de una familia acomodada, durante toda su vida colaboró como columnista en diversos medios y formó parte de La Movida tras hacerse con uno de sus locales más representativos, El Universal. Abandonado por casi todos sus seres queridos, murió de cáncer en Astorga en 2004. Ahí tienes a Michi Panero, protagonista de la canción de Nacho Vegas. Eso sí, antes de escucharla ahí abajo si no la conoces aún, ten bien presente que tú también podrías recordar ese nombre eternamente. Piénsatelo...




2 comentarios:

  1. Que conste que me gustan los tres, pero como se junten este señor, Radiohead e Isabel Coixet ya tenemos asegurada la fiesta del suicidio colectivo.

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  2. No se quién será el tal Nacho Vega y no son horas de encender el audio. Sin embargo el post tiene encanto y mucho. Lo escucharé, si señor, la intriga me corroe.. jaja

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